Poesía
lunes, 10 de junio de 2024
sábado, 8 de junio de 2024
Crítica literaria al libro Canta en mi nuca el Ruiseñor.
Ricardo González Vigil
https://rgonzalezvigil.lamula.pe/.../recu.../rgonzalezvigil/
Giancarla Di Laura
https://sudaca.pe/.../giancarla-di-laura-mi-recuento.../
José Antonio Mazzotti, mayo del 2023
https://zoilacapristan3.blogspot.com/...
Rubén Quiroz Avila
https://zoilacapristan3.blogspot.com/...
.Fernando Carrasco.
https://zoilacapristan3.blogspot.com/...
Miguel Ildefonso
https://zoilacapristan3.blogspot.com/...
Sixto Sarmiento
https://www.expreso.com.pe/.../zoila-capristan-poeta.../...
https://limagris.com/la-poesia-de-zoila-capristan/...
sábado, 16 de diciembre de 2023
Por ir a él
Su cuerpo es una ciudad derruida
subsisten esquirlas en sus muslos
solo una parte de su corazón naufragó
mitad es habitada por murciélagos
en la otra parte sobreviven pájaros de fantásticos cantos.
Por ir a él
tendía cables de acero en los rascacielos
hacía de equilibrista y desafiaba a los vientos
cruzaba con los ojos vendados los puentes colgantes.
─El violín del abuelo ya extendió sus cuerdas para
musicalizar el recorrido de nuestros cuerpos por todos mis cielos por todos tus
infiernos, anda amor el lecho no es de hielo.
─Debo ir.
Él es dueño del atardecer del jardín espinado
él controla las emboscadas de mis enemigos
contiene la ira de los perseguidores
él domina la ciudad
de su presencia huye la tormenta.
─Debo ir, ahora
que aún tengo un hilo de cordura, después cuando anochezca las cosas perderán
sentido, como pluma atraída por la gravedad descenderé a dormir con los
cadáveres del Talalán. Debo ir, ahora que planeo humedecer con sangre las
calles, hoy que el viento hace girar el sentido de las bestias hacia mí.
Portal de los sueños
Escribo cartas
cuando desciendo del portal de los sueños
por la tarde cuando el sol
imprecisa los tonos amarillos del patio
o de noche cuando mi olfato
es de animal agreste buscando su presa.
Tengo sed del fumadero de opio
del vértigo que causa el contacto filudo
de sus plumas de cuervo
al acercamiento siniestro
que oculta bajo nuestra
almohada.
danzo con pañuelos de seda
como aquella vez que abrazados
intentábamos seguir el ritmo
de una cumbia de Armonía 10.
Intento escribir un verso que te conmueva
ensayo vencer tu coraza
y encontrar al hombre
que hice el amor
con la piel estremeciéndose dentro de mí.
Solo yo sé/ que la quería y que la amaba/ más que a mi vida.
Ansío aproximarlo a mi pecho
que sienta erectos mis pezones
deseo sus manos deslizándose
por el monte de Venus
un beso de él, ¡solo uno!
hechizaré con una pócima que beberá de mi beso.
Díganme qué hacer
Si después de haberse extinguido las estrellas
por las campanadas que da el tiempo
regresa la conciencia en mí
y descubra el calendario con muchas hojas
arrancadas.
Nadie en mi interior se percató de la distancia
ni de la estación
ni de la oscilación del reloj
ni de su lecho con otra mujer
pareciera recién que hace un instante
él se vistió con su camisa blanca
y salió humedeciendo mi cuello
susurrando ─En la noche iremos al cine.
O díganme
cómo olvido el aliento que proveía
en mis largos desvaríos
cómo olvido su silencio
cuando veía mis ojos hundirse
en el pozo negro de mi madre.
Océano de pájaros
Habitas a un océano de pájaros
a cinco
horas en avión
a un
parpadeo de mis ojos.
Él edificó
Sao Paulo
lo sé, pues
las manzanas guardan gusanos
las barras
de acero enredan las nubes
los
habitantes de las favelas
se
desplazan a vivir en los altares de las iglesias.
─A
las 6pm la gente abandona las fábricas el brillo de sus pupilas fue mutilado
por tedioso silbido de las máquinas. Se inmovilizan en el borde de la línea
amarilla a espera del tren.
Ignoras que
tu iris refleja mis estrellas desaparecidas
tu
respiración es daga hundida en cuerpo ajeno
a mi lado
traes la calma del trueno que ya erosionó.
Quiero de
tu mirada el gris cuando tienes
la presa
entre los dientes.
Ir a ti es
ingresar a una casa en llamas
caminar
descalza por el único camino en brasas
ser herida
por el fuego entrecruzado
olvidarse
de lo preciado de la vida.
Huir
de mí.
─Contempla a los pájaros arrancarse sus ojos en pleno vuelo, cómo se
estrellan en los vitrales de las cúpulas de las iglesias y salpican sangre a
los transeúntes.
lunes, 28 de agosto de 2023
El hombre más bello del mundo
El hombre más bello del mundo
vestía nagabakama negra
bordada con dragones dorados
su pecho resplandecía como un escudo de oro
sus cabellos lacios y largos.
Su espalda tatuada de peces Koi y míticas serpientes
pies perfectos en sandalias de plata
el viento ondeaba su majestuoso talle.
Sus ojos rasgados contemplaban el ocaso de mar
yo lo miraba deslumbrada
oculta tras un rosal.
Era su aliento como su wakizashi destellando al sol
su piel borde de filosos cuchillos
podría hacer virar la brisa en su bravura
yo recorría imaginaria mis labios por su nuca.
Cuando el hombre más bello del mundo decidió irse
vi la katana que llevaba en la espalda
que al viento hizo sangrar.
Me pregunté:
¿A qué clan Samurái perteneció
el hombre más bello del mundo?
Cortar los cables
Sangran los pies
en
puntiagudas piedras
imitamos
el volar de pájaros en la noche añilada
los
brazos remedan a las cobras
que
van a morder los ojos
del
hipnotizado flautista.
Tender
un mantel sobre el ataúd
danzar
sobre esa realidad
cuando
toquen la puerta
cortar
todos los cables y
encender
el candil
y
decir, cínica:
─Todo está bien, todo en calma.
sin
descender la mirada.
En
el camino que lleva al camal
alumbrar
como luciérnaga al carnicero
hacerlo
caer con el hacha
en
el hoyo de la sangre.
El
eco crece
como
susurro de un aleteo
crece
tu voz hombre impalpable
en
mi corazón enardecido.
Un poema puede regir los destinos del mundo
Todo lo que pudimos decirnos
lo dijimos en el silencio
que contiene el filo del hacha
en nuestra garganta.
¿El hacha abrevia
la inquietud cuando ya ha bebido sangre?
Permanece derribado el escenario
en aquella época recibíamos aplausos
por tupir las heridas
en los diálogos de la ira.
¿Quién limpiará la
catástrofe de la amargura que destilan las butacas?
Colmamos el teatro
con el guión escrito por el destino
hicimos cosas empujados por otros pensamientos
por otros que nos pusieron cabe
y blandieron en nuestro pecho
el puñal de la perfidia.
¿Nadie cambia la historia escrita por el gran
guionista?
En el pico alto de la obra
amé tu cuerpo
como un pájaro ama la última lluvia
renuncié a mí
para enaltecerte
¿Quién rige los
destinos del mundo?
Al bajar el telón
tiraste piedras a los pájaros
que en mí corazón habitaban
salieron huyendo en bandada
llorando en la noche granizada.
Acepto la
derrota. Los nudos se desatan.
Un aire liviano
puede hacer florecer orquídeas en el camino y en la curva de un puente colgante
hacer levitar un beso inquieto.
El tigre se
esconde en su caverna para lamer sus heridas, en la noche ritualizada han sido
cortados sus huesos, sin testigos camina a ciegas en el pasaje obscurecido
tanteando las paredes de impenetrable musgo y quebrados espejos, tropieza con
los grillos que murmullan en su cabeza. Limpia su espíritu cuando un dorado
rayo de luz ingresa a la cueva.
Un día tuve un
amor que guié con mis sentidos y vestí con mi aliento, parecía que nada lo
alteraría ni el tiempo ni la sombra. En un eclipse me vi perdida y escarnecida
apenas recordaba mi nombre, sumergida en los sótanos de la ciudad gótica
acontecieron desmayos confusión entre el sueño y la realidad. ¿En qué se
trasforma ese palpitar del corazón? El partió cuando ardió la ciudad. Si lo ven
extraviado entre la multitud pronuncien mi nombre y lean este poema.
Queda tenue
ceniza, que el viento agita para volver a prender la llama. El fuego pondrá
roja mi cara, caliente mis senos, se sulfurará el deseo y mi sombra no girará
más hacia lo villano.
El hierro del
hacha cede ante el fuego, no será la navaja que extinga a la poesía que es
fuego.
Un poema puede regir los
destinos del mundo.
Sortilegio
La rosa hace la revolución al embellecer la parcela en la que habita, en ese instante ignora el graznar del buitre y la devastación de los insectos. Son insignificantes cuando se contempla el brotar de un capullo cuando su fragancia es parte del todo y el espacio y el vacío se ondulan. Ella mañana cuando pase el TIEMPO, será pétalo que el otoño hará flotar más allá del trecho donde floreció para enaltecer el latido de la tierra.
¿Has visto cómo
atesora el último aliento un ser vivo?
Contempla la
destrucción desde el mar, desde la cima de la ola, y aunque tus ojos no alcancen
a ver el fondo del abismo ese estremecimiento que recorre tu columna sabe del
espanto que contiene.
Hölderlin limpio de corazón
se levanta, las faustes de la locura circundaron su pensamiento: la demencia asalta en
los pasillos de los hospitales la bata blanqueada con lejía que me pusieron al
entrar es el despojo de la loca que yace en la morgue, la deformación de los
zapatos agujereados es una masa deforme y caníbal, esa mujer que se acerca y se
agiganta como una sombra que oscurece el ser habla incoherencias y aturde los
sentidos esta cueva en el desagüe puede ser una embarcación hacia el extravío. ¿Quién paga la
cuenta de los somníferos? ¿Son los dueños de las farmacéuticas los amos del Estado?
Es demasiada carga para un humano vivir en el horror de esta isla suspendida en
el sortilegio.
¿Quién habita en
los sueños, yo o mí sombra?
Te mostraré amor mío
el aquí y el ahora. El instante que saboreas un higo como flor deliciosa cuando
besas labios húmedos cuando se impregna en ti la rosa de fuego. Que tu mente
preserve este momento: el aquí y el ahora cuando eres consciente del aspirar y
exhalar del divino aliento de vida. Es el instante para apoderarnos del amor y
la belleza del mundo.
sábado, 5 de agosto de 2023
Contratapa
En mayo del 2022 escribí unas líneas sobre el segundo libro de Zoila Capristán, Palabras que reservo para las tinieblas, que encontré «contundente, con nervio y a la vez con ironía», deseándole a la autora «que siga la buena cosecha y encuentre nuevos versos para seguir destruyendo la imagen engañosa de un país tan desgarrado como el que todos sentimos dentro». Con este tercer poemario, Canta en mi nuca el Ruiseñor, Capristán, una de las mejores poetas peruanas contemporáneas, afianza y desarrolla los logros anteriores, ubicándose en la vorágine urbana con el mismo filo y desazón, pero explayándose en el erotismo y el gozo de la sensualidad con nuevos recursos (frases de Janis Joplin, alternancia de tipografía) sin dejar de mostrar la vena adolorida y crítica que la caracteriza. Como dice en el poema «Mantra»: una «furia [que] ha emergido de la hondonada del rencor / lenguaje que ruge en la piel herida». Salud a esta notable contribución a las letras hispanoamericanas.
José Antonio Mazzotti, mayo del 2023
Zoila Capristán pertenece a la legendaria tradición de poetas peruanas que enlazan la reflexión y la conmoción de la palabra bien escrita, con una musicalidad serena y con un despliegue de versos que van sumergiéndose en capas cada vez más profundas de nuestro ser. Por eso en Canta en mi nuca el ruiseñor, la arquitectura de la poesía se muestra en estado de gracia y que nos conduce a la contemplación. La poderosa figura del ruiseñor cantando, gorjeando con ese sonido prodigioso e incansable que anuncia visiones y presagios, es un signo de las búsquedas polifónicas en este poemario que, de nuevo, marca la preciosa y constante evolución de la poesía de Capristán.
Por ello, leer esta ofrenda construida con la minuciosidad cadenciosa de quien, como la poeta, acepta que la poesía, la que aquí aparece en este imprescindible poemario, es sobre la condición humana, de esas zonas internas del alma que adquieren un sonido, un significado, único, claroscuro, y nos lleva a las formas más armoniosas del asombro.
Rubén Quiroz Ávila.
Canta en mi nuca el Ruiseñor es un notable poemario que, con un tono, por momentos apacible y, en otros, emocionado, y con un lenguaje refinado y elegante, donde fulguran imágenes bien logradas, Zoila Capristán nos regala un conjunto de poemas que son, al mismo tiempo, una suerte de crónica sobre una época de nuestra historia última en la cual el dolor, el miedo y el terror habitaban entre nosotros, a causa de la presencia cotidiana de la violencia y la muerte en la urbe capitalina. No obstante, en esos días oscuros, había también en nuestro interior un espacio para los destellos del amor y el deseo. Y son el amor y el deseo los que asumen un lugar de relieve en muchos poemas de este nuevo libro de Zoila Capristán. El Ruiseñor canta con total libertad los anhelos amorosos o rememora las horas de intensa felicidad y goce al lado del ser amado. Así mismo, de manera transversal, se percibe a un hablante lírico marcado por la nostalgia y por las heridas de la infancia propiciadas por el entorno más íntimo.
Fernando Carrasco

-
El hombre más bello del mundo vestía nagabakama negra bordada con dragones dorados su pecho resplandecía como un escudo de oro sus cab...
-
La rosa hace la revolución al embellecer la parcela en la que habita, en ese instante ignora el graznar del buitre y la devastación de los...
-
Todo lo que pudimos decirnos lo dijimos en el silencio que contiene el filo del hacha en nuestra garganta. ¿El hacha abrevia l...